He pecado y lo confieso.
Pequé teniendo esperanza, anhelando la bonanza
Ofertando mis flores al primero que se presentara
Y así creí, buen postor, que te poseería.
¿Fue un pecado mi fantasía?
¿Un engaño? ¿Una hipocresía?
Enlode mis ojos para poder cegarme,
Y así construir un mundo de sangrientos rosales
¡Hay mi sombrío postor!
No es tu culpa si ante tus ojos deseaba revelarme,
Si afile las tijeras para deshojarme
Si me pensé especial y te ayude a podarme.
No eres culpable de mi estupidez,
De mi inocente ingenuidad sobreactuada
Si desee por un sangriento amor ser adorada
Pequé queriendo pecar.
Y ya no hay vuelta atrás,
Mis dotes han sido reprochadas
El jardín y el rosal ofertados,
Han sido mortalmente desangrados
InSo(m)na
No hay comentarios:
Publicar un comentario